Unicef advirtió que casi la mitad de los niños, niñas y adolescentes de la Argentina son pobres desde una perspectiva multidimensional.
Esta medición no tiene en cuenta las cuestiones de acceso a determinada canasta de bienes sino que evalúa las carencias educativas, de protección social, vivienda adecuada, saneamiento básico, acceso al agua segura y hábitat seguro.
En base a la información incluida en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que elabora el INDEC, Unicef advirtió que el 48% de los niños, niñas y adolescentes sufren de al menos una de esas carencias y que en la población total ese número es del 38%. El acceso al agua junto con los problemas de hábitat explican la mayor parte de las carencias no monetarias.
Calculó que sin tener en cuenta aspectos monetarios, el 38% de las personas del país sufre al menos una carencia entre educación, protección social, vivienda, saneamiento básico, acceso al agua segura y hábitat seguro. Entre los menores de edad ese porcentaje asciende al 48%.
Entre jefes y jefas de hogar menores a 25 años, la tasa de pobreza no monetaria en los niños es del 75%. En hogares monoparentales, encabezados mayormente por mujeres, la tasa de pobreza de los niñoses superior a la media, del 49,7%, y asciende al 56,9% en el caso de los hogares extendidos.
La desagregación de datos a nivel regional muestra que en el Gran Buenos Aires el 58,5% de los niños sufre al menos una privación no monetaria. La principal privación en el GBA es el acceso al agua, seguida del hábitat, protección social y saneamiento.
La segunda peor región en términos de pobreza no monetaria es el centro, con el 45,1%, seguido del NOA (42,2%), NEA (37,9%) y Cuyo (33,6%).
En la mejor ubicación está el Sur, con el 29,7%, en donde el agua potable no representa un gran problema pero la protección social domina las preocupaciones.
“Vivir en la pobreza durante la infancia significa no asistir a la escuela ni aprender, saltar una de las comidas o ir a dormir con hambre, no tener zapatos o vestimenta digna, no tener atención médica y estar expuesto a enfermedades”, graficó Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de Unicef Argentina.
Fuente:DERF