“La tarifa del gas sufrirá durante el 2017 una seguidilla de aumentos (en enero, abril, julio y octubre), algunos de esos en dólares, que superan por mucho la inflación del 17% y los aumentos de las paritarias del 20%".
"Tendremos aumentos confiscatorios para los trabajadores y ganancias siderales para las empresas vaciadoras, que serán exponenciales si las presiones devaluatorias llevan el dólar a $25, como pide la UIA”.
“Debe anularse la dolarización de tarifas e investigarse el uso dado a los subsidios millonarios que el Estado repartió sin control entre las mismas empresas energéticas que hoy reclaman este tarifazo en nombre de las inversiones que ya no realizaron en el pasado. Una auditoría independiente debe establecer el verdadero costo de extracción, transporte y distribución, única manera de determinar las tarifas, concluyó Solano”.