Se llevó a cabo una inspección ocular. Una víctima de los abusos en el Instituto Antonio Próvolo, en el departamento de Lujan de Cuyo, contó sobre una habitación con cadenas donde se esposaba a los chicos para violarlos.
Por estos dichos aportados por la testigo y víctima se hizo una inspección ocular en el altillo del Instituto, donde encontraron una pared con un hueco donde podrían haber estado las cadenas, entre otros elementos para incriminar a los acusados y continuar la investigación.
Se trata de una joven que aún es menor de 18 y que padeció reiterados abusos desde los cinco años, cuando era alumna internada del Instituto Próvolo, a cargo del cura Nicolás Corradi.
Otros testigos y víctimas la habían señalado como una más, pero en ese momento no quiso declarar. Ahora con el apoyo psicológico correspondiente aceptó contar el horror que vivió durante años, publica el Diario UNO.
La adolescente relató cómo fueron los primeros abusos, la complicidad de otras autoridades y religiosas que son investigadas, pero aún están en libertad.
"Contó otros eventos como una de las monjas que la golpeaba, que sabía lo que le pasaba, cómo las monjas veían cuando se les exhibía pornografía y da un detalle donde a ella una vez la subieron para abusarla a un cuarto donde había cadenas, la esposaban de las muñecas y que ahí se producían hechos de abuso sexual", relató Sergio Salinas, abogado de Xumex, querellante de las víctimas.
Fuente:NA