Una imagen muestra el momento en el que dos policías iraquíes retienen al niño que, sostenido por ambos brazos por los agentes, exhibe los explosivos adheridos a su cuerpo a través de la casaca de Messi, luego que la camiseta fuera cortada para inspeccionarlo.
Kirkuk es una ciudad del norte de Irak ubicada en una zona rica en petróleo que se disputan kurdos, árabes y turcomanos y que desde hace años está bajo control efectivo de milicias kurdas.