La manifestación fue especialmente notable en el microcentro porteño, donde se concentran organismos públicos desde donde salieron ellas a las calles para visibilizar las discriminaciones y la cultura machista que termina en la expresión mas grave de la violencia: los femicidios.
Una multitud marchó bajo la lluvia por las calles bajo la consigna #NiUnaMenos para demandar un freno a los feminicidios y las agresiones a mujeres, en una protesta que se replicó en otras ciudades del país y de América Latina, donde la violencia de género es un problema arraigado.
"Quiero hacer las mismas cosas que hacen los hombres, quiero salir a las 3 de la mañana y que no me pase nada, quiero usar pollera (falda) en verano y que no me digan nada", dijo Victoria Vázquez, una joven que se movilizó en la capital argentina. "Quiero estar tranquila en la calle y que nos paren de matar".
La movilización que se gestó espontáneamente hace sólo una semana, a partir del horrendo asesinato de la adolescente Lucía Pérez, de 16 años, en Mar del Plata, tuvo amplia adhesión de de empleadas de organismos públicos, de empresas privadas, policías, mujeres que realizan tareas de limpieza en oficinas céntricas, periodistas de medios con sus redacciones en la zona -entre ellos, Télam- acompañadas en el ruidazo con las bocinas de colectivos y automovilistas.
Luego de una hora de paro y ruidazo, las mujeres de negro, acompañadas por hombre que se sumaron a la protesta, terminaron la primera acción del día de protesta contra los femicidios con un aplauso y un abrazo colectivo.