Lanús venció como visitante por 3 a 1 a Chapecoense de Brasil y evitó que fuera redondo un emotivo festejo para el anfitrión en la Copa Libertadores, luego de adelantarse gracias a un tanto histórico de Rossi que llevó al delirio a una Arena Condá que no dejó de animar a su equipo hasta el final.
Tras una primera parte muy trabada, el Furacao salió decidido a brillar en un debut que hasta hace un año hubiera parecido imposible, y a los cuatro minutos de la segunda parte Rossi puso el 1-0.
El estadio estalló entonces de alegría mientras los números situaban al Chape como cómodo líder del Grupo 7 y con grandes perspectivas de futuro en esta Libertadores.
Pero nada es fácil en la máxima competición continental y un Lanús que no podía permitirse más lujos respondió casi de inmediato.
Primero con el gol de Nicolás Aguirre en el 52, al que le seguiría el penal transformado por José Sand en el 66 y el tanto de Lautaro Acosta en el 80 con el que se cerró el marcador. Para entonces, la niebla y la llovizna ya envolvían a una Arena Condá que despidió a su equipo entre aplausos.
Porque si algo le gusta a la hinchada del Chapecoense es la garra. Eso lo sabe muy bien el nuevo Furacao de Vagner Mancini, nacido de la ola de dolor, solidaridad y trabajo desbocado por el futuro como única salida al infierno que siguió a la tragedia.
A nadie en Chapecó le hubiera gustado que el debut en la Libertadores que tantas veces soñaron con sus héroes de la Sudamericana se produjera así, sin haber podido luchar su plaza en el campo y sin conquistar con goles la Copa que acabaron ganando por su tesón en la tragedia.
Fuente:NA