Las declaraciones del alto mando militar británico se produjeron en medio de una creciente tensión diplomática tras la filtración de un memorando del Pentágono que habría mencionado un eventual respaldo de Estados Unidos al reclamo argentino sobre el archipiélago.
Knighton aseguró que la base militar de Mount Pleasant mantiene plena capacidad operativa y que el despliegue permanente de cazas y personal especializado permite garantizar el control total del espacio aéreo en la zona.
“Nuestra misión es clara y el compromiso con los habitantes de las islas es absoluto”, sostuvo el jefe de la RAF, quien además remarcó que el Reino Unido mantendrá una política de disuasión firme ante cualquier intento de cuestionar la soberanía británica sobre el territorio.
Desde Londres también indicaron que el esquema defensivo en Malvinas se actualiza de manera permanente, con refuerzo tecnológico y coordinación entre todas las ramas de las Fuerzas Armadas apostadas en el área.
La escalada en el discurso británico se conoció luego de que el diario The Telegraph revelara un documento interno del Pentágono sobre escenarios geopolíticos internacionales, en el que se analizaban distintas posiciones estratégicas de Estados Unidos frente a sus aliados.
En paralelo, el presidente Javier Milei reafirmó ante autoridades estadounidenses que “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a insistir públicamente en el reclamo de soberanía nacional.
La nueva postura británica reaviva la tensión diplomática por Malvinas y deja en evidencia que Londres no está dispuesto a ceder un centímetro en el Atlántico Sur.
























