La sanción incluye 12 fechas por la trompada al capitán rival y una adicional por la expulsión derivada de la segunda tarjeta amarilla recibida en la jugada previa.
Con esta pena, el ex arquero de Boca Juniors se perderá los cinco partidos restantes de la temporada y compromete su continuidad en un Zaragoza que pelea por no descender.
Tras el episodio, Andrada publicó un video en las redes oficiales del club donde pidió disculpas por su reacción y aseguró estar “muy arrepentido” por lo ocurrido.
La agresión se produjo en tiempo de descuento, luego de la derrota 1 a 0 de Zaragoza ante Huesca, cuando el arquero discutía con el árbitro y terminó golpeando a Pulido en medio de una gresca generalizada.
La sanción se convirtió en una de las más severas para un arquero argentino en el fútbol español en las últimas décadas, solo comparable con la de Germán Burgos, quien recibió 11 fechas en 1999 por una agresión similar.