Hay dos detalles que complicarían la situación procesal del detenido jefe de la Policía de la Ciudad, comisionado general José Pedro Potocar, y ellos son el cuaderno secuestrado con las siglas "DGC" y la declaración del comisario Marcelo Stefanetti, en calidad de "arrepentido", tras ser apresado por la causa de coimas que vincula a la seccional 35.
Fuentes judiciales revelaron que, más allá de que la causa tenga secreto de sumario, ambos detalles llevaron al fiscal José María Campagnoli a pedir la detención de Potocar al considerarlo "jefe de una asociación o banda destinada a cometer delitos".
Entre esos delitos se destacan "la recaudación ilegal de recaudación dineraria que sería organizada por Susana Amalia Aveni -autoridad jefa de la Circunscripción VII de la PFA- y por Norberto Federico Villarreal -autoridad máxima para ese entonces de la Comisaría 35 de la PFA desde el mes de enero de 2016 hasta el día que finalizó su función en dicha dependencia- ".
En su resolución, Campagnoli agregó que estos jefes contaban "con la complicidad y colaboración de sus subordinados Stefanetti, Kovacevich, Codaro, Malfetano, Otero, Ríos y Quiroga, cuyos beneficios llegarían hasta quien hoy es de las máximas autoridades policiales, todo ello a cambio de garantizar seguridad".
Los dos detalles que se conocen de la causa y que pueden complicar al suspendido jede de la Policía de la Ciudad Potocar son el manuscrito secuestrado con anotaciones y la sigla DGC, que sería Dirección General de Comisarías, cargo que ocupaba el año pasado Potocar, y la declaración de Stefanetti, quien entonces era subcomisario (segundo jefe) de la seccional 35ta.
Según pudo averiguar NA, en calidad de "arrepentido" este comisario (ascendió a fin de año), indicó que el comisario Norberto Villarreal (sigue prófugo) en calidad de jefe de la seccional 35 llevaba el dinero recaudado a Aveni y la ubica a ella junto con Potocar como los máximos responsables en esta presunta asociación ilícita.
Fuente:NA