Dice Miguel Ángel Bertero: “Tal como en ‘A mi querida Buenos Aires’, mi disco anterior, es mi propósito seguir con una la línea estética a través de la que evoco el tango y Buenos Aires desde mi infancia, teniendo en cuenta que mi primera actuación fue en el año 1955, donde en cualquier rincón del país todavía se escuchaba, se cantaba, se bailaba y se silbaba el tango. Siento una intensa relación con este género; disfruto tanto ejecutando ‘La Cumparsita’ como ‘Verano Porteño’. Mi intención es conectar con ese pasado que no puedo olvidar. Después de haber ejecutado casi todos los géneros musicales junto a grandes artistas clásicos y populares, puedo reafirmar que mi corazón está en el tango”.